Hechos y Curiosidades de las Carreras de Microautos

Por Alberto Villa 

El joven Gian Marco Dolce obtenía en agosto de 1960 la victoria más espectacular conseguida por un NSU Prinz en una competencia. Sucedió en el Autódromo Municipal de Buenos Aires, cuando midiéndose en una misma clase  con autos de hasta 1500 cm3 de cilindrada (Peugeot 403, Borgward, DKW,  Fiat 1100, etc.) conducidos estos por calificadas figuras, lograba imponerse con su  "galerita" en forma absoluta y consagratoria.

      (Foto Revista Velocidad) 

Domingo Corzo no fue el único audaz en participar en el Gran Premio con una microcoupé. En la edición 1966 Miguel Angel Escofoni se presentaba con una Coupé Sport Isard 400, llegando a completar en esa oportunidad sólo la primera etapa, ubicándose  61° sobre 76 clasificados en su clase.

También el seudónimo "Queirolo" en 1966 con un Isetta 300 y Roger Herrera Pinto con un Fraga 500 en 1959, aparecieron entre los inscriptos, pero ambos no pudieron por diferentes motivos ni siquiera largar la carrera.

(Foto Revista Automundo)

 

 

 

 

 

 

Gonzalo Luis Barceló (padre), hombre ligado desde siempre al automovilismo deportivo, vivió un hecho dramático en su intervención en el Gran Premio 1964. Resulta que en la 5º etapa en el difícil cruce de las Salinas, un tramo muy polvoriento, estrelló su NSU Sport Prinz contra un camión particular. Enseguida fue recogido por un móvil de Mercedes Benz tripulado por ingenieros de la marca alemana.

Cuarenta minutos mas tarde ese Mercedes Benz que lo transportaba sufriría otro accidente en el puente de Ascochinga, perdiendo allí la vida uno de los profesionales germanos. Barceló resultó ileso de dos accidentes en menos de una hora.

(Foto Revista El Gráfico)

Uno de los momentos mas difíciles que le tocó vivir al recordado Rogelio Scaramella con su rendidora Coupé De Carlo no fue precisamente durante el desarrollo de un Gran Premio. Ocurrió en 1966 cuando se dirigía desde Bragado a efectuar el sellado y la verificación técnica del GP y su coupé fue embestida por un vehículo particular en una rotonda, ocasionándole considerables daños. Con el trabajo de sus numerosos colaboradores y  el aporte de la peña "Pura Pinta" pudieron reparar en tiempo récord y cumplir luego con todos los requisitos reglamentarios. Ese año Scaramella ganaría su tercer Gran Premio consecutivo.

(Foto Enciclopedia del Automovilismo La Nación)

 

 

 

Marcelo Raitzin, piloto de la categoría Turismo que cumpliera una extensa campaña deportiva en los años sesenta, fue el único que tuvo la oportunidad de competir con los cuatro modelos de auto de la clase "A" hasta 700 cm3 de cilindrada. Lo hizo con NSU Prinz y Sport Prinz, con BMW-De Carlo y con Isard 700. Con los NSU consiguió triunfos, mientras que con la coupé BMW preparación Martini fue tercero en el Gran Premio 1962.

(Foto Enciclopedia del automovilismo La Nación)

 

En el Gran Premio 1964 una Coupé De Carlo color verde había llegado a Catamarca con el parabrisas roto y para la siguiente etapa era necesario reemplazarlo. Al acudir a la búsqueda de ese elemento, un chango del lugar le dijo a la tripulación que por esos pagos no conseguirían ese repuesto y que solo había un auto de ese modelo en la zona.

La cosa fue que al otro día, al largarse la nueva etapa, aquel De Carlo lucía colocado un impecable parabrisas, pero al mismo tiempo un hombre enfurecido, que decía ser  militar, con un revólver en su mano, intentaba averiguar que Coupé habia arribado a Catamarca con el parabrisas roto...

De más está decir que piloto y copiloto de ese De Carlo verde sintieron un inmenso alivio al recibir  la señal de largada (Relato de un piloto).

(Foto Archivo).

 

 

 

 

 

 

 

 

Sólo se recuerda dos presencias femeninas que hayan conducido vehículos en la categoría "A" hasta 700 cm3 del Turismo. Una fue Analisse Hartenau que participara con un NSU Prinz y un Fiat 600 en carreras de Autódromo y en Grandes Premios. La otra fue Mary Orfali de Kristal, que intervino con poco éxito en las dos primeras ediciones de la Vuelta del Noroeste con un De Carlo 700 Glamour.

 (Foto revista Corsa)

El riocuartense Remigio Caldara fue uno de los grandes y exitosos defensores del Isard 700. Con ese vehículo y siendo piloto oficial de la marca ganó el Gran Premio 1963,  consagrándose también campeón ese mismo año de la clase menor.  Curiosamente venía de competir en la Mecánica Argentina Fuerza Limitada, donde alcanzó a ser campeón en la temporada 1952.  Tras llevar al triunfo a su rendidor Isard, años mas tarde el corpulento Caldara pasaría a pilotear un poderoso Ford Mustang.

(foto revista El Gráfico)

 

 

Por sus características, los Citroën sólo participaban en la clase menor del Turismo en Grandes Premios o en competencias extensas como la Vuelta del Noroeste o de La Manzana. En el Gran Premio 1961, contando con apoyo de fábrica, largaron 4 Citroen 2 CV (Biasutto, Reginato y los hermanos Céspedes), consiguiendo todos arribar al final, siendo la única marca que pudo lograr en un Gran Premio una efectividad del 100 % en arribos.

(Foto revista Automundo)

El recordado Alberto Rodríguez Larreta ("Larry"), que supo destacarse con los mas diversos autos de carrera en su extensa trayectoria deportiva, registra un solo vuelco en una competencia y lo sufrió increíblemente cuando le tocó pilotear un Isard 300. Fue en la última vuelta de una carrera de microcoupés en el año 1960.

(foto revista El Gráfico)

 

 

La mayor tragedia que se recuerda en la historia de las competencias de microautos ocurrió en el Gran Premio 1964. Ricardo Grieben y Eduardo Oriana, dos jóvenes debutantes, encontraron la muerte cuando su Coupé De Carlo se estrelló violentamente contra una pared, al cruzar el famoso "puente de la muerte"  cerca de Villa Carlos Paz.

Lo penoso fue que a poco de suceder el accidente el padre del piloto (Grieben), que hacia de auxilio, pasaba por el lugar y se encontraba con semejante desenlace.

(Foto revista Goles)

El Isard 700 n° 20 de Enrique Luis Beovide había hecho abandono en la tercera etapa del Gran Premio 1965, y luego de reparar siguió la caravana de la carrera como auxilio y/o auto de repuesto. Asi fue como kilómetro tras kilómetro, a ese Isard se le iban quitando elementos para quienes aún estaban en carrera.  Al arribar a Tucumán se lo vio sumamente desmantelado e increíblemente  circulando con una de sus ruedas completamente en llanta.

(Foto revista Automundo)

 

 

Una larga nómina de destacadas figuras del automovilismo nacional hicieron sus primeras experiencias piloteando microautos, entre otros: Juan Manuel Bordeu (NSU Prinz), Jorge Cupeiro (Heinkel y NSU Prinz), Atilio Viale (NSU Prinz), Alberto Rodríguez Larreta "Larry" (Isard 300), Roberto y Antonio Mieres (Heinkel y NSU Prinz), Miguel Jantus (NSU Prinz), Eduardo Rodriguez Canedo (NSU Prinz), Norberto Castañón (NSU Prinz), Fernando Arana (De Carlo), Carlos y Horacio Ferrea (De Carlo), Jorge Emilio Serafini (De Carlo), Jorge Maggi (De Carlo), Domingo López Oribe (NSU Sport Prinz), Osvaldo Bessia (De Carlo), Roberto y Miguel Angel Galluzzi (NSU Prinz y Sport Prinz) y Julio Pardo (De Carlo).

(Foto coupé de Carlos Ferrea, revista Corsa)

ALBERTO VILLA

jvilla@ciudad.com.ar

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